Los Wolves retrasan la reaparición de Ricky Rubio

El conjunto de Minnesota confirmó a través de Twitter que el base español no jugaría ayer ante los Nuggets

REDACCION | 13-12-2012

Ricky Rubio durante un entrenamiento
Ricky Rubio durante un entrenamiento

La última ocasión en la que el Minnesota se enfrentó a los Denver Nuggets, Kevin Love reapareció por sorpresa. Este miércoles, los Timberwolves volvían a competir contra el equipo de George Karl y entre los llamados a volver a vestir el uniforme estaba previsto que figurara la otra gran estrella de la franquicia, Ricky Rubio.

El encuentro de esta noche era el primero en el que se preveía el debut del base catalán, tras nueve meses separado de las pistas, pero su club ha decidido diferir el ansiado retorno. El sábado o la próxima semana, serán las nuevas opciones.

Cuando hace dos semanas Ricky Rubio obtuvo permiso para entrenar con el resto del equipo, en la mente del cuerpo técnico estaba marcado el 12 de diciembre como objetivo. La ubicación era perfecta. El choque contra Denver se jugaría en casa y llegaría después de cuatro días de descanso, en los que podía limar los detalles de su adaptación a los nuevos compañeros.

Sin embargo, durante estos días, Rick Adelman, optó por la prudencia y señaló que el sábado o incluso la próxima semana entraban en las quinielas si el jugador de El Masnou no superaba las últimas pruebas físicas. El cuerpo médico, y no sólo los técnicos, tenía opción de veto. El motivo está más en el calendario de los Minnesota Timberwolves que en la actuación de Ricky durante los entrenamientos.

Un día después del duelo contra Denver, el equipo viajará a Nueva Orleans para iniciar una gira de cuatro partidos en cinco días, una carga que se antoja excesiva para las piernas de un jugador recién recuperado. Es por eso que Adelman también sopesa la posibilidad de limitar sus minutos, hacer salir a Rubio desde el banquillo o incluso privarle de jugar en días consecutivos. Es la primera lesión grave que ha sufrido en su carrera, pero no quieren arriesgar en lo más mínimo.

Pese a la cautela, las impresiones que ha dejado Ricky Rubio durante estos días hacen pensar en una buena recuperación. “No ha perdido una pizca de su instinto para jugar al baloncesto”, señaló Kevin Love. “Sigue teniendo habilidad para lanzarse en medio de la pista y encontrar gente (en buena posición)”, señaló Adelman. “Es el tipo de jugador que puede marcar las diferencias en un partido. Ya se ha visto en los entrenamientos”, sentenció Andrei Kirilenko, uno de los ocho jugadores de Minnesota que aún no han tenido la oportunidad de jugar junto al base español.

En ese abanico de fechas entran ahora en juego el choque del sábado en casa contra Dallas (no el del viernes en Nueva Orleans) y el regreso a Minnesota del día 20, ante los Oklahoma City Thunder. Pese a este mínimo retraso, en la cabeza de Ricky hay una fecha innegociable: la visita al Madison Square Garden el día 23. La temporada pasada el lockout impidió que Minnesota visitara el mayor escenario del mundo y este año no quiere perder esa oportunidad.

Pese al eminente regreso de Ricky Rubio, los motivos para la celebración en Minnesota se han visto cortados de raíz por las últimas declaraciones de su jugador franquicia, Kevin Love. El ala-pívot, que siempre ha mantenido una actitud conflictiva con la directiva, volvió a mandar un mensaje a los despachos del Target Center: “Si dentro de dos años aún no hemos jugado los playoffs, será difícil continuar aquí”.

Desde 2004, los Timberwolves no han vuelto a jugar las eliminatorias por el título. Pesa en la mente del californiano las continuas malas decisiones que han retrasado la recuperación de la franquicia tras la marcha de Kevin Garnett, pero sobre todo la extensión de contrato que firmó en enero.

Pese a ser la estrella indiscutible del equipo, y quizá el mejor ala-pívot de la NBA, Minnesota se negó a ofrecerle una renovación por cinco temporadas. A cambio firmó sólo cuatro, pero con la opción de abandonar el equipo en 2015. “Seré yo quien tenga la sartén por el mango en la negociación”, afirmó el jugador.

Para Kevin Love es un cúmulo de desplantes por parte de la franquicia, que incluye suspicacias acerca de su lesión más reciente o dudas por parte del presidente sobre su condición de estrella. El jugador confiesa no estar cómodo con los incontables cambios de plantilla que vive Minnesota cada año, aunque la última remodelación parece ser la más exitosa.

Pese al gran número de bajas que ha tenido que sobrellevar el equipo, se mantienen con un balance positivo (9-9) y encaminados a los playoffs. Si mantienen la tónica de la pasada campaña, la reaparición de Ricky Rubio sólo podrá aportar al equipo mayor calidad en su juego.

 
 
 
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