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La batalla de Calderón El base extremeño lidera a los Raptors en la quinta victoria consecutiva y gana números en la pelea por la titularidad
REDACCION | 22-12-2012
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De entrada ni siquiera había debate, pero ahora es difícil imaginar un escenario en el que no lo gane. José Manuel Calderón sigue sacando réditos de la lesión de Kyle Lowry y tras la victoria de los Toronto Raptors sobre Orlando, por 93 a 90, la quinta consecutiva, el entrenador del equipo canadiense admite tener dudas sobre quién debería empezar los partidos. Incluso cuando su futuro no parecía estar en la franquicia, el base extremeño se ha hecho imprescindible. Hace diez días, las derrotas desgastaban noche tras noche el vocabulario de José Manuel Calderón. El base español se mostraba casi más frustrado por el juego pobre que por las derrotas de un equipo que naufragaba entre los últimos puestos de la clasificación. Las lesiones de las dos estrellas, Lowry y Andrea Bargnani, llegaron en el peor momento, si es que hubiera uno idóneo, pero desde que el mando reposa en las manos del extremeño, las sensaciones son otras. Toronto vence y Calderón gana enteros. “Ha dado un paso al frente y está aprovechando la oportunidad que se le ha presentado. Me encanta cómo está jugando Calderón. Me encanta el ritmo y el compañerismo con los que estamos jugando”, admitió el técnico Dwane Casey. “Lowry y Bargnani son dos de nuestros jugadores con más talento, pero me gusta la química que tenemos ahora mismo, así que tendremos que encontrar la forma de hacerlos encajar en la rotación”, añadió. Y el base español (13 puntos, 4 rebotes y 9 asistencias contra Orlando) gana enteros en ese nuevo panorama. Los números están sobre la mesa. Con José Manuel Calderón de titular, el balance de los Raptors es de 7 victorias por 6 derrotas. Con Kyle Lowry, sólo dos triunfos en 15 partidos. Pero la diferencia va más allá de los resultados. Mientras que el extremeño imprime un sentido colectivo al juego, el de Philadelphia hace primar el ataque frontal. Puesto que Toronto no tiene en plantilla más jugadores capaces de desequilibrar por sí solos, el equipo agradece más la presencia de un director de orquesta como el internacional español. “Calderón es nuestro pegamento. Lo hace todo. Sin él, no sé si hubiéramos ganado alguno de estos partidos. Pone a todos en el sitio correcto. Nos aporta calma en la pista. Es nuestro líder”, asegura el ex barcelonista Alan Anderson, ahora compañero del extremeño en Toronto. Deferencias que no cambian cuando el que habla es el entrenador. “Es nuestros ojos y nuestros oídos. Es nuestro líder. Previene sobre las jugadas del equipo rival y nos aconseja cuando vuelve al banquillo”, añade Casey. Una figura con la experiencia de José Manuel Calderón se agradece especialmente en un vestuario con tantas piezas jóvenes como el de los Raptors. Contra Orlando, el protagonismo correspondió a Terrence Ross, elección de primera ronda en el último sorteo universitario. El escolta sobresalió en ataque con 13 puntos, y en defensa con un gran trabajo sobre J.J. Redick. Su aportación se suma a la Ed Davis, que en su caso saca partido de la lesión de Andrea Bargnani para aportar todo lo que no tiene el italiano: sangre. En ese aprendizaje también está Jonas Valanciunas, aunque anoche sufrió una fractura en el dedo corazón de la mano derecha. La juventud, sin embargo, no tiene remedio en los minutos finales, donde los Toronto Raptors están sufriendo para abrochar sus victorias. Ante Orlando, un parcial de 10-0 en la recta final dejó a los Magic con un tiro en la última posesión para poder empatar el partido. Pero Redick falló y el equipo canadiense sumó su quinto triunfo consecutivo, la mejor racha en activo de cualquier franquicia de la Conferencia Este. El siguiente partido será el día 26 contra San Antonio y para entonces Kyle Lowry podría estar listo para regresar. Será entonces cuando Dwane Casey deba tomar una decisión: devolverle las riendas del equipo o dejarlas en manos de Calderón. Llama la atención, especialmente cuando desde hace un año el futuro del base extremeño parece estar más fuera que dentro de la franquicia canadiense. No sólo es posible un traspaso de aquí a febrero, sino que el propio jugador ha confesado abiertamente estar esperando a que acabe su contrato el próximo verano para poder decidir su futuro. De eso, de reivindicarse, también han tratado estas últimas semanas. |
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